Sima Juan Herranz II
7 de febrero de 2004

Participantes: Emilio, Jesús y Javier.

Trayecto: Zaragoza, Cariñena, Daroca, Molina de Aragón, Corduente, Zaorejas, Peñalén.
Salimos de Zaragoza a las 7’10h.
Durante el trayecto parada para repostar.
Parada posterior unos 20’ por problemas mecanicos.
Llegada al Km. 10 de la carretera de Peñalén a 10,30h. aprox., a las 11,30h. llegada a la boca de la cueva después de varios problemas de localización. No localizamos la torre de vigilancia. Comer, preparar material, y cambiarnos.
Entrada a la cueva a las 13h.
La boca de entrada instalada con químicos. Reunión del equipo en la cabecera del(P-32). Descenso.
En la cabecera del (P-27) hay 2 vías y en ambas existen químicos y paraboles. Bajamos por el lado dcho. Clavando un spit. Ya que no llevamos material para instalar en parabol.
Se instala el (P-11) al que se accede a través de una ventana donde hay paraboles y spit. Se instala sobre los spit con una chapa revirada que no entra el tornillo hasta el final y una acodada que si entra. Se refuerza la seguridad uniendo la instalación a la cuerda que baja del (P-27). Descenso y ascenso hasta encontrar un destrepe que decidimos instalar para evitar problemas al salir por estar cansados.
Unos pasos estrechos y acceso a una pequeña bóveda donde dejamos los arneses y comemos. Saca en mano con comida, agua y carburo ascendemos por una gatera por la que corre un poco de aire y que previamente había explorado Jesús. Nos acercamos hasta el lago de 6 a 7 metros de profundidad pero con 1metro aprox. de agua, muy cristalina, que con el destello de la luz y el goteo intenso describe unas formas hexagonales en toda su superficie. Unas hermosas banderas nacidas de una colada, cuelgan de la pared por el lado izquierdo. Emilio pasa al otro lado del lago por un escarpe no exento de riesgo. Fotos y regreso a cuatro caminos. Re orientación y descenso hacia la dcha. hasta encontrarnos con el lecho del río el cual nos describe todos los niveles freáticos que ha tenido a lo largo de su historia. Meandros, caos de bloques, rodeando en descenso el lago como si fuera a dejarnos debajo de el. Ligero flujo continúo de agua. Más caos de bloques. Llegada a una grieta donde desaparece el agua, aunque el lecho continua. Más caos y llegada a un punto, que por arriba explora Jesús por un laminador que da acceso a una galería superior y Javier por el lecho del río. Decidimos seguir el lecho que es por donde tiene el desarrollo la cavidad y si quedan fuerzas ya lo visitaremos al regreso.
Llegamos a un pozo de unos 5m., con un spit totalmente deteriorado,por el que destrepa Emilio seguido de Javier. Jesús no baja de momento pues prefiere hacerlo sin espectadores. Javier y Emilio avanzan de rodillas mientras son alcanzados por Jesús. Mas y mas lecho de río, mas y mas de rodillas hasta que decidimos parar. Mientras Emilio tan observador como siempre encuentra en la pared varias formaciones de “GEODAS”Jesús sigue avanzando hasta perderse de vista. Al cabo de un buen rato vuelve y nos comunica que la cosa sigue y sigue igual. Por lo que deducimos que para bajar hasta(-170) y con un desnivel tan suave el tubo tiene que ser muy largo.
El cansancio empieza a aparecer por lo que decidimos retroceder y salir al exterior directamente. Llegado al enlace con la galería superior un poco de embarcada y continuamos. Río, caos, río, meandro, y llegada hasta el final por el río que no nos suena a ninguno y que al parecer por lo pisado que estaba no éramos los únicos que nos embarcábamos.
Retroceso y re orientación sin perder la dirección del río ya que sospechábamos que la dirección era la buena pero la altura no.
Llegada a cuatro caminos nos volvemos a embarcar hasta que localizamos la gatera de salida pero esta vez por debajo del bloque en vez de por arriba como habíamos hecho a la entrada.

Alegría al encontrar los hierros y salida desinstalando, ahora más relajados.
Subimos con cuidado el (P-27) ya que a mitad de pozo observamos que con algo de penduleo a unos 20 cm. rozaría la cuerda en la pared.
Salimos de la cavidad a las 12h.
Tiempo total empleado: 11h.
Conclusiones: de nuevo nos convencemos de la necesidad de llevar bastante agua, suficiente carburo y comida. Y de extremar las precauciones cuando se trate de caos de bloques con perdida de continuidad. Dejando mas referencias a nuestro paso.
Salimos con el coche a la 1 de la madrugada. Siguiendo el camino recto pero en muy mal estado, alcanzamos la carretera a la altura del Km. 8.
Llegada a Zaragoza a las 4 de la mañana.
Fotografía y texto de:
Javier Ledesma