Por sus dificultades técnicas, esta cavidad solamente es asequible para los espeleólogos de un nivel técnico alto, solo nos apuntamos tres personas del Club Emilio, Raúl y Javier. Salimos de Zaragoza sobre las 7’30h. cogemos la carretera A-23 en dirección Jaca y llegamos hasta Argüis, donde nos desviamos cogiendo la carretera vieja, continuando hasta el túnel, donde justo antes de entrar en el a mano derecha sale una pista asfaltada que posteriormente se convierte en camino de tierra y que nos lleva hasta Nocito. Una vez en este nos encontramos con Candy, Amador y Toni del SIRE de la UEC del Prat que vienen a realizar la actividad con nosotros. Después de los saludarnos, comentar los respectivos viajes y organizar todo los dejamos desayunando y nosotros, para ir adelantando, seguimos hacia la cavidad. Volvemos de nuevo a la pista principal para tomar dirección Used, donde poco antes de llegar a este se coge una pista a la derecha que se encuentra en mal estado. Al poco de comenzar el ascenso con todo terreno nos topamos con una valla que hay que levantar y que pasamos puesto que llevamos los correspondientes permisos. A partir de aquí la pista se pone cada vez peor. Con zonas embarradas, fuertes pendientes con piedras, una nada más de salir de una curva cerrada. Por fin después de unos 14 Kms. llegamos hasta las cercanías de la boca (total 21Km. desde Nocito hasta la boca). Son las 11:00 de la mañana. El marcador del coche nos indica que hay 142 Kms. desde Zaragoza cosa que parecía increíble ya que el viaje nos ha parecido interminable. Al poco tiempo llegan nuestros amigos con su todo terreno. Comemos un poco, después nos cambiarnos y preparamos el material. Amador ya descendió esta sima hace muchos años, cuando según el hacia espeleo de verdad, Desde aquí nuestro reconocimiento para el y sus compañeros que en los años setenta venían desde Barcelona, en coches que ahora consideramos de época, cogían entre tres el material en la chepa y se subían los catorce kilómetros de pista andando, incluso cayendo agua nieve, realizaban la actividad con el material de aquella época, recogían se bajaban hasta el coche y regresan a casa, deseando poder hacerlo otra vez lo antes posible; tenían verdadero hambre de cueva. Esta vez iba a ser diferente ya que, aunque tenía muchas ganas de bajar, no quería dejar a Candy todo el día sola y por eso decidió no acompañarnos.

Decidimos montar dos vías hasta el nicho para poder subir más rápido. Raúl instala una vía y la otra Toni. En la vía de Raúl tiene que limpiar todos los spits con el macho ya que estaban llenos de las heces de las chobas que duermen en la boca, también intenta usar un clavo que ya existe (viejo oxidado y en precarias condiciones) pero al colgarse de él este salta y no queda mas remedio que clavar dos tacos. Al llegar al nicho Toni decide volverse ya que iba calado de agua que escurría por las paredes de la cueva, pues había llovido un poco el día anterior. Valoramos seguir bajando debido a que Raúl y Emilio van algo mojados y con frío ya que llevan mono de cordura y poca ropa debajo. Decidimos seguir bajando y sigue instalando Raúl pasándolo muy mal debido a que esta cada vez más mojado ya que en la parte final del pozo el agua ya no escurre sino que es una auténtica ducha y no se puede instalar más rápido ya que hay que ir limpiando los pocos spit que existen. A las 19’20h. llega Raúl a la base del pozo dando la agradable noticia de“Libre Todo”, ya se encuentra en la base del pozo y pide que bajemos deprisa porque se encuentra muy mojado. Necesita calor y montar un carburero ya que baja solo con la luz eléctrica. Al llegar Javier monta un vivac y le deja su carburero para que le de calor al tiempo que prepara el carburero de Raúl. Poco después llega Emilio; Raúl empieza a encontrarse un poco mejor después de comer algo y calentarse aunque sigue totalmente calado.

Una vez estamos todos listos no tenemos moral ni para hacernos una foto y mandamos a Raúl que salga lo más rápido que pueda sin esperar y solo con su saca. La galería lateral que se encuentra un poco más arriba de la base de la sima tiene rota la cuerda guía y no estamos en condiciones de empezar a pendulear por lo que decidimos dejarla para otro día. Raúl llega al exterior a las 22’25 horas (el frío le hizo salir como las balas).

Javier sube después y continúa solo con su saca hasta el nicho. Emilio sube el ultimo desinstalando. Cuando le quedan unos 80 metros Emilio va algo cansado y le propone Javier dejar todo colgando de la cuerda y que suba sin nada. A la llegada de Emilio al nicho, Javier monta un polifreno y recuperan entre los dos todo el material. Un poco de hidratación y cada uno sube desmontando una vía y subiendo una saca con material. Subimos desmontando todos los nudos para poder recuperar las cuerdas desde arriba. Durante la ascensión algún susto que otro por parte de unas Chovas que duermen en la boca y al ponerse nerviosas por nuestra presencia se movían pegando golpes en la cuerda. Emilio sale de la cavidad a las 00’20 horas y Javier 40 minutos después. Mientras Raúl estaba corriendo por la pista para entrar en calor, ya que no lo había conseguido desde su salida, a pesar de haberse cambiado de ropa, así que mientras los demás se cambian Raúl se pone a recoger todo el material.

Después cogemos el coche y bajamos a dormir al albergue de Nocito, llegando sobre las 4:00 horas, donde nos esperaban los compañeros haciendo relevos, ya que no sabíamos donde estaban ubicados.

Observaciones: al poco de empezar a subir vemos las dos galerías laterales una casi enfrente de la otra. El la que se deja a la derecha subiendo hay una cuerda para cogerla haciendo un péndulo, pero se ve muy arriesgado, sobre todo por el roce de la cuerda en su parte superior. También vemos un pasillo ascendente pegado a la pared que seria ideal para instalar un pasamanos y así quedar más resguardada la cuerda. Esta vía parece ser que conecta con otro pozo y que está sin explorar del todo.

La pared por donde se instala el P-277 está totalmente cubierta barro y de los excrementos de las aves que duermen en la boca, especialmente hasta el nicho, lo que provoca una oxidación espectacular en los aparatos y las fijaciones. Es aconsejable, si ha llovido los días antes, entrar utilizando PVC. y por supuesto no entrar si está lloviendo porque entra agua por su boca. Recordad que en el nicho solo caben dos o tres personas. Al día de la fecha la instalación es muy precaria y hay que desconfiar de ella, por lo que recomendamos comprobar exhaustivamente la misma y en caso de duda clavar todos los tacos necesarios.

Fotografías de: Raúl García