Soledad, agua fría y anfibios festejando.
Pocos aficionados al descenso de barrancos podrán decir que un fin de semana de puente en Zaragoza hicieron el Mascún con buen tiempo y totalmente solos. Nosotros lo podemos decir.

El día prometía, nubes y claros con tendencia a mejorar, así que después de quedar a las 7.00 horas en la sede del club, nos presentamos sobre las 9.00 horas en el encantador pueblo de Rodellar. Después de preparar el material y echar un tentempié para el camino, nos pusimos en marcha sobre las 9:30 horas, tarde decían los agoreros.

El camino de bajada al cauce del río se anda con rapidez, contemplando las numerosas vías de escalada que los aficionados han abierto los últimos años. Una vez en el nivel del río nos surgen las típicas dudas respecto al caudal, mucha agua lleva, decían los agoreros. Después de pasar la surgencia se van sucediendo ante nosotros las increíbles formaciones que hacen del Mascún uno de los lugares más singulares de Guara; el Delfín, la Ciudadela, la Cuca Bellostas…., dan a este lugar un ambiente de paisaje lunar en la Tierra. Un poco antes de la Cuca tomamos un desvío a la izquierda que nos lleva a alcanzar las cornisas superiores del Mascún, en dirección al pueblo de Otín. Algunos al ver la cuesta ya resoplaban antes de subirla, mientras los agoreros miraban al cielo señalando unos nubarrones de algodón. Ya en las cornisas superiores seguimos por un sendero disfrutando de las increíbles vistas que nos brinda el barranco y de una de las mejores poses de las tres Sorores, cubiertas ahora de su manto blanco. Pronto pasamos por el pueblo de Otín y seguimos la misma dirección por el sendero que ahora se convierte en pista, hasta llegar a la altura del barranco Raisén, donde cruzamos una valla continuando unos pocos metros por la pista hasta un claro desvio a la derecha por el que descendemos hasta encontrar el cauce de un riachuelo que seguimos en la dirección de las aguas en busca del Barranco Mascún y de su primer paso el Saltador de de las Lañas, cuando llegamos aquí son las 12:30 horas. Después de ponernos el traje de luces y demás preparatorios nos disponemos a comenzar rapelando ( el agua está que muerde y no apetece mucho el salto), son las 13:00 horas y los agoreros nos recuerdan que es tarde.
El primer contacto con el agua es de los que no se olvidan, el caudal es abundante pero no excesivo, y lo que más nos sorprende y agrada es que no hay un alma a nuestro alrededor. Disfrutamos de los siguientes rápeles hasta llegar a los estrechos. La frialdad del agua y la poca fuerza del sol no permiten que entremos en calor, y la agilidad brilla por su ausencia por el entumecimiento de los músculos. En los oscuros donde hay varios puntos delicados en caso de abundante caudal, nos relajamos al ver que el agua nos deja disfrutar, dándole un ambiente ideal de ruido y espuma en las cascadas. Poco a poco vamos ganando terreno y el Mascún vuelve a abrirse.
Nos llama la atención la gran cantidad de sapos que hay copulando sumergidos en las badinas, con numerosos huevos a su alrededor, son la mayoría de gran tamaño (casi un palmo o más), que imaginamos debido a la primavera adelantada están envueltos en un festival de lujuria y desenfreno.
Cerca ya de la formación del Delfín observamos que en muchos sitios el caudal de agua ha bajado e incluso desaparecido comparandolo con el que había por la mañana, creemos que el motivo puede ser el deshielo natural de la nieve según la hora del día, ya que esta agua vienen directamente del Pirineo.
Y así, después de remontar la cuesta que nos devuelve a Rodellar llegamos al pueblo a las 18:15 horas, satisfechos de esta bonita experiencia, en la que el protagonista ha sido el Mascún y los actores secundarios Raúl, Javier y Jesús.
SI ACEPTAS ALGUNOS CONSEJOS:

● El Mascún es un barranco largo, tanto la aproximación como el descenso, por lo que se recomienda madrugar bastante, teniendo en cuenta también las aglomeraciones de practicantes. Nosotros salimos tarde, dos horas antes sería ideal.
● Hay que prestar atención siempre al caudal, la zona de estrechos puede dar sorpresas.
● Llevar mejor dos cuerdas de 30 m, el avance es más rápido. Neopreno completo, el agua esta fría.
● Nunca hay que bajar la guardia, ni perder la humildad, porque a veces desgraciadamente, los agoreros no se equivocan.

Fotografías de:

Raúl García