Debido al mal tiempo imperante toda la región hubo que suspender la incursión prevista a una cueva y sustituirlo por un poco de senderismo por el Barranco de San Martín de la Val de Onsera en la Sierra de Guara.
Trayecto: Zaragoza, Huesca, N-240, Loporzano, Barluenga, San Martín.
Salimos de Zaragoza a las 7,30h. Jesús, Esteban, Tomas, Maria y Javier.
Parada por el camino para tomar un café y llenar el deposito.
Llegamos a la zona sobre las 9’30h.
El día con nubes y claros y el pronostico del tiempo que nos aconsejaba estar de nuevo en el coche a media tarde porque podría llover.

Comenzamos la caminata bajando hacia el barranco de San Martín, y seguir por el lecho de este hasta un desvío señalizado hacia la derecha que nos acerca al paso del viento una zona por la que siempre corre el aire. Veinte metros mas adelante pronto apreciamos que estamos en una zona de escalada con varias vías que para nosotros se intuían de alto nivel. Llegamos a una bifurcación desde la que se puede seguir por La Viñeta o por la Senda de los burros.
Subimos por La Viñeta que es más escarpada pero con sirgas de apoyo en las zonas más peligrosas. Llegamos al Pico de Mediodía sobre las 11’30 horas
Se trata de la parte más alta del trayecto desde la que se contemplan unas estupendas vistas y que aprovechamos para desplegar las cámaras.
Seguimos el trayecto hacia abajo siguiendo la dirección San Martín de la Val de Onsera pasando por una zona de roca con pocos apoyos desde las que empiezan a surgir las primeras sorpresas de cómo se las arreglaban para bajar el santo cuando hacen la romería. Una vez abajo pronto oímos al Jesús que se había adelantado, explayándose tocando la campana con mucho estilo llamando a oración. Son las 12’30 horas
Fotos de la ermita y de unas pequeñas formaciones en la surgencia. Al salir nos encontramos con un grupo de Tarragona que casualmente también hacían espeleo y con los que nos pegamos una buena charrada. Volvemos por el mismo sitio que habíamos bajado a la ermita para comer con buen sol y estupendas vistas desde el Pico de Mediodía. El regreso lo hacemos por la Senda de los burros.
Y son las 17´00 horas cuando llegamos al coche con el tiempo justo para refrescarnos y salir disparados porque se empezaba a poner el cielo negro. Pero no nos sirvió de nada porque nada más arrancar una fuerte pedregada hizo que tuviéramos que refugiarnos con el coche debajo de unos árboles para evitar dañar la chapa.
En resumen una excursión que nos hemos tomado con mucho relax y con numerosas paradas para darle más protagonismo a la conversación.

Fotografías de:
Javier Ledesma