El pico Collarada, es una montaña de estética bella, su silueta desde el sur, de geometría triangular, llama la atención por su altura (2886 m.) y por su imponente soledad, que le hace destacarse entre el resto de las montañas del Pirineo Occidental.
Javier y yo, escogimos esta montaña como toma de contacto después de mucho tiempo sin pisar el monte, quizás porque el Valle del Aragón, tiene la perfecta combinación para depararnos una jornada ideal en la montaña. La historia de este valle, antiguo paso fronterizo entre Francia y nuestro país, tiene matices de romanticismo que aportan a su geografía amable, un encanto misterioso ejerciendo una atracción inevitable en el montañero, que busca algo más que la practica de un deporte.
Para ascender la Collarada elegimos su cara Suroeste por Villanúa, desde el refugio de La Trapa ( 1166 m desnivel), más amable y corta que por su cara norte, desde el ibón de Ip. Para ello tenemos que dirigirnos al pueblo de Villanúa por la N-330, desde Jaca al Somport, accediendo por la segunda entrada del pueblo, y pasamos un pequeño puente sobre el río Aragón, seguimos rectos sin entrar al pueblo por una pista asfaltada, al poco de comenzar ésta, un cartel nos avisa que un Real Decreto prohíbe su utilización sin permiso, hemos hecho como si no lo hemos visto, pero no sirve de nada, porque más adelante nos topamos con un guardia forestal, quien amablemente nos recuerda el riesgo que nuestros bolsillos están corriendo y nos explica la forma de obtener la autorización en el Ayuntamiento de Villanúa.
Decidimos volver al Ayto. en busca del ansiado permiso, donde una amable señorita tras tomarnos los datos, nos entrega una hoja por el valor de 700 metros de desnivel sin esfuerzo. Nos vamos un poco perplejos por la eficiencia y rapidez del requisito administrativo, acabamos de obtener un permiso sin tener que llamar con meses de antelación, ni rellenar papeles con una excusa tonta para poder hacer lo que más nos gusta, ¿ Estamos en España?. Nuestra más sincera enhorabuena al Ayto. de Villanúa, por esta forma de obrar, control sin prohibición y sin lucrarse, muchos deberían tomar nota,,,,,
Legalmente retomamos la pista llegando en el km 4 a una bifurcación, tomamos el ramal izdo. donde hay una barrera (1225 m.), la pista gira en dirección E y se empieza a poner fea unos 5 km. Más adelante se llega primero al refugio de la Espata (1690 m) y tras cambiar de dirección bruscamente a la izda culminamos los 14.5 km de la pista en el refugio de la Trapa ( 1720 m.).
Después de los preparativos de costumbre, comenzamos sobre las 10:00 h tomando la dirección que una señal de madera apunta con el nombre del pico. El sendero no esta muy definido, pero unas marcas de pintura blanca y amarilla guían nuestros pasos hacia una canal, paso más lógico para vencer el primer paredón de roca que aparece como primer obstáculo. En esta primera canal las marcas nos aconsejan tomarla por su derecha, por un paso no muy complicado, pero que nos obliga a prestar atención para evitar sustos (grado I).
Al superar el primer contrafuerte que protege el pico, aparecemos en una extensa ladera que viste las faldas de la montaña. El Collarada esta ante nuestros ojos, mostrando su “ collar “ calizo que le da el nombre.
Las marcas de pintura se han convertido en mojones y nos llevan hacia un refugio, que dejan a un lado, para luego apuntar directamente al pico y a su canaleta suroeste. Los hitos dejan a su derecha un amplio lapiaz y marcan la ladera que sube tendida hacia un segundo escalón de roca, éste lo superamos por otra canal más amplia que la anterior, que nos deja indefensos y exhaustos ante un canchal de piedra suelta, de los que te recuerdan que en el monte no hay cima gratis. Con resignación tomamos ya la tortuosa senda, esta sube sin muchos rodeos y nuestro bajo estado de forma nos obliga a tomárnoslo con mucha tranquilidad.
El interminable canchal acaba en la base del collar pétreo que protege nuestro objetivo, este collar esta fragmentado por la canaleta SO, por donde atacamos su cima. El último tramo esta compuesto por roca más firme, que sin agua ni hielo, sólo presenta la dificultad de buscar el paso más fácil. Aquí el aire ya huele a alta montaña y lo confirma la vista que se abre ante nosotros cuando llegamos a la breve cresta somital que nos deja, después de 4 horas, en los 2886 m que marcan el punto geodésico de su cumbre.
En la cima gracias al buen tiempo y a la estratégica situación de este mirador, podemos disfrutar de una de las mejores estampas del Pirineo, destacando entre otros picos: Aspe, Pala de Ip, Punta Escarra en primer término. Más lejanos quedan Midi, Balaitus, Infiernos, Vignemale…. También llama la atención la vertiginosa imagen del ibón de Ip, que 800 metros bajo nuestros pies baña la cara norte.
Después de un buen rato deleitándonos, comenzamos a bajar a las 14:30, nos sorprende lo rápido que perdemos altura, gracias a la rápida progresión que hacemos en el canchal, deslizándonos por la piedra suelta.
Ya en la pradera los músculos empiezan a resentirse, y cuando llegamos al coche a las 17:30 estamos bastante tocados, aunque satisfechos.

Montañeros: Javier y Jesús