Parque Natural del Cañón del Río Lobos.

Como bien dice uno de los miembros del Club, este año estamos cumpliendo en su totalidad el calendario de actividades, aunque a esta salida solo acudimos dos personas. Miguel Ángel y Raúl salimos de Zaragoza a las siete de la mañana llegando a la boca de la Sima un poco antes de las diez, aunque lucía el sol el termómetro del coche marcaba -6ºC por lo que rápidamente almorzamos y nos introducimos en su interior. Pasamos una jornada muy amena recorriendo hasta el último rincón de la misma y haciendo fotos por doquier. Esta Sima aunque es la de mayor profundidad del Cañón no tiene excesivas dificultades técnicas y es bastante entretenida aunque casi no tiene formaciones. Eran casi las seis de la tarde cuando salíamos de la Sima con muchos paseantes alrededor de la boca viendo como realizábamos las maniobras por las cuerdas y saciando su curiosidad con muchas preguntas sobre el interior de la Sima. Contemplamos el bonito atardecer, merendamos un poco y regresamos a Zaragoza sobre las diez de la noche.

A la sima se accede descendiendo por una diaclasa, que empieza con una anchura inferior al metro pero que rápidamente se ensancha descendiendo prácticamente en aéreo hasta su base, aquí comienza una pronunciada rampa por derrubios que nos lleva hasta la primera sala. Para este pozo de entrada usamos una cuerda de 30 metros que anclamos a un árbol cercano, después instalamos la cabecera en el comienzo de la diaclasa, un fraccionamiento a -2 m. y otro a -12, en la base del pozo existe otro spit para colocar la cuerda y ayudarnos en el descenso de la rampa aunque en condiciones normales no es necesaria su instalación (calculamos que con una cuerda de 70 metros se llega desde la cabecera hasta el final de la rampa). Al final de la rampa nos encontramos con el comienzo de la galería con un destrepe de unos 4 metros (existen numerosos spit para instalar cuerda), si el grupo es numeroso hay que tener cuidado porque es un lugar por el que pueden caer las piedras de la rampa, continuamos brevemente por una rampa hasta un estrecho pozo de 3 m. para el que montamos una cuerda para facilitar la salida, para evitar este paso es posible montar un pasamanos por la parte superior de los bloques para descender por una zona más amplia de la galería. Ya estamos en un meandro bastante cómodo que nos lleva hasta una gatera desostruida en 1996 denominada el “Paso de los Cepelados” que no presenta dificultades, a no ser que seas muy corpulento. Aquí nos encontramos dos resaltes de poco más de un metro y un pozo de unos 4 metros todos consecutivos por lo que recomendamos instalar la cuerda desde el primer resalte después del paso, existen numerosos spit en el lado izquierdo de la galería (según avanzamos hacia su interior) y con una cuerda de unos 50 m. debería de ser suficiente para superarlos incluyendo la rampa que sigue al pozo. Casi inmediatamente nos encontramos con un pasamanos en fijo, en buenas condiciones, que nos permite salvar un desfondamiento de la galería en cuyo fondo vemos por primera vez el río subterráneo. Continuamos por la galería hasta dar con una cuerda fija en buenas condiciones que asciende unos 5 metros , pero antes llegamos hasta el final de la galería donde encontramos una gatera desostruida y un poco exigente sobre todo para el retorno, que nos lleva a una galería de arcilla y barro que discurre por el curso del río hasta un sifón impenetrable. Ascendemos por la cuerda antes mencionada y continuamos por la galería principal y nos encontramos a mano derecha una galería descendente con suelo de arena que acaba a los 40 metros con un pequeño gour y una colada. Proseguimos por la galería principal y atravesamos por una repisa a la derecha un pequeño lago que nos dio la sensación tenía mucha profundidad, después ascendimos entre bloques y superamos un resalte de unos 3 metros instalado en fijo también en buenas condiciones para llegar a la Sala de la Escalada que es donde más formaciones podemos ver de toda la cavidad, desde una colada que existe en el techo de la sala desciende una cuerda que se queda a unos dos metros del suelo que al parecer lleva a una galería que a los 20 metros se hace impenetrable, por ese motivo nosotros no ascendimos por ella y no podemos dar fe de su estado. Desde la Sala continua la galería principal descendiendo entre grandes bloques hasta llegar a un conducto con el techo totalmente plano y una luz de más de 10 metros que sigue descendiendo entre bloques y por alguna que otra rampa resbaladiza debido al barro hasta el primer sifón situado a la cota de -141 metros. Unos pocos metros antes de este sifón a mano derecha aparece un conducto a un metro del suelo que nos conduce a un tapón de bloques, que tras ascenderlo aparecemos en otra galería muy parecida a la anterior (con el techo plano) que poco a poco se hace más grande y coge mayor pendiente descendiendo entre bloques hasta llegar al río donde no hay continuidad.
Para realizar la visita a esta cavidad hay que solicitar permiso a la Dirección del Parque Natural.

Final de la galería lateral.
Fotografías de:
Miguel Ángel López y Raúl García