Quien le iba a decir a Joan, hace un año, que su afanada busqueda de gente para prácticar “espeleismo” sería tan fructífera como ha resultado. En este año se han unido a su causa, aunque debería decir nuestra causa, más de cincuenta personas de las cuales la mayoría continuan con nosotros, con un ritmo de actividades frenético, practicamente saliendo todos los fines de semana del año e incluso coincidiendo varias actividades a la vez. Este colectivo está formado principalmente por espeleologos Catalanes, Aragoneses, Valencianos y Mallorquines, además en muchas de nuestras salidas hemos contado con la presencia de personas de otras Comunidades, estando abierto a todo aquel que desee practicar espeleología, o que si no lo puede hacer aporte sus experiencias y conocimientos al grupo. Comenzamos nuetra andadura comunicandonos a través del teléfono y del correo electrónico, pero el gran número de ellas empezó a desbordarnos, por lo que desde hace algún tiempo todas nuestras comunicaciones, planificación y actividades son gestionadas a través de la Red Social Facebook, donde tenemos creado un grupo que hasta la fecha ha resultado muy dinámico y efectivo.

Ahora comenzamos el segundo año de andadura del Proyecto, y esperamos que al menos resulte tan gratificante como el anterior. Joan como buen padre de la criatura, vela por ella, la mima y la lleva por buen camino haciendo un poco de guía, y aunque esto no es un Club propiamente dicho, últimamente está sentando las bases para nuestra convivencia, aunque la anarquía que hasta el momento parecía reinar, creemos que es la que ha hecho que esto funcione tal y como lo ha hecho.Yo personalmente me involucré en este Colectivo desde su comienzo, llegó a mi vida como salvador en una época en la que me resultaba realmente difícil realizar actividades espeleológicas, el Espeleo Club Zaragoza, al que pertenezco, contaba por aquel tiempo con solo dos prácticantes de este deporte y el futuro se veía un poco negro. Dentro del colectivo de mi ciudad, me he sentido, o me han hecho sentir, un poco desplazado, por lo que sería dificil para mí unirme a algún grupo ya establecido; también me consta que el número de practicantes disminuye rápidamente tanto en mi Ciudad como en mi Región y que los que ya hay son grupetes cerrados con pocas posibiliddes de integración, también reconozco que la disminución de practicantes es una cosa generalizada en nuestro pais y que el relebo generacional no está existiendo por lo que el futuro se me antoja aun más complicado. Ante este panorama el GEXXI me abría una puerta a la esperanza, dándome cuenta que mi soledad espeleológica no era única y había muchas otras personas que por unos u otros motivos no podían prácticar su afición favorita por falta de compañeros de aventura. Aunque la edad media de sus integrantes también resulta elevada, ésta queda rebajada considerablemente gracias al empeño que ponen en seguir practicando la espeleología.
Casualidades de la vida han hecho que a nuestro Club también hayan llegado nuevos miembros con muchas ganas de hacer “espeleo”, por lo que últimamente mi participación dentro del GEXXI ha disminuido en pro del Club al que pertenezco, aunque ambos son un complemento ideal en mi vida.
Solo me queda deciros que todos los que esteis interesados en este Proyecto unicamente teneis que participar en las actividades que se van proponiendo, la forma de integrarse es mandando un correo electrónico a Joan Montoya joanmontoya@hotmail.com solo con tu nombre y correo electrónico y a la vez darte de alta en Facebook si aun no lo estas, para poder ingresar en nuestro grupo una vez Joan te haya hecho llegar una invitación, ya que el grupo esta creado como privado. También se va a potenciar un Blog del Grupo, http://gexxi.blogspot.com donde se podrá seguir nuestras actividades, siempre que alguién las quiera relatar, y por supuesto estan los imnumerables Blogs personales de muchos de sus mienbros donde se relatan lo sucedido en las salidas.

Para finalizar, felicitar a Joan Montoya por su iniciativa y desear LARGA VIDA AL GEXXI

Bueno del encuentro os diré que todo funciono perfectamente, acudimos Coves desde Jaca, Antonio desde Huesca, Marta desde Barbastro y Raúl, un servidor, desde Zaragoza. Llegamos a Ager a las nueve de la mañana, tal y como habíamos quedado, desayunamos en el bar que estaba abierto y fuimos saludando a los que ya estaban allí, a su vez otros compañeros montaban las tiendas de campaña en el camping de la localidad. Acudimos catorce espeleólogos dispuestos a practicar nuestro deporte favorito, y como éramos demasiados para una sola cavidad nos dividimos en dos grupos; el primero compuesto por Coves, Antonio, Raúl, Jordi y David nos dirigimos a la Grallera Gran del Corralot, mientras el resto del grupo hacía lo propio hacia la Grallera Alzamora y la Grallera Corona, cuyas bocas distan escasos metros. Nuestro decidió instalar las dos bocas del Corralot, la pequeña por la que entraron Jordi y Antonio por un pozo de 35 m. y el resto lo hicimos por el pozo de 90 m., que a mi personalmente me impresiono, aunque a Coves aun más ya que tuvo que pasar su primer paso de nudos de su vida en un volado y sin ayuda. Una vez todos en la gran sala visitamos la Galería del S.A.S y la Galería del Primer Día, como ya se estaba haciendo tarde decidimos salir y dirigirnos al encuentro de nuestros compañeros que también estaban saliendo de sus respectivas simas. Ya todos juntos nos dirigimos hacia el Camping de Ager donde disfrutamos de una suculenta cena y una más que agradable conversación y debate espeleológico. Desgraciadamente Coves, Antonio y yo tuvimos que regresar a nuestras localidades esa misma noche y no pudimos disfrutar con el resto del grupo de la siguiente jornada, que principalmente la dedicaron a visitar la Grallera de Boixaguer.

Texto de Raúl García
Fotografías de:
Juanjo González,
Joan Montoya,
Manel Pintos y
Raúl García