Como todos los años por esta fecha nos fuimos a subir la cumbre más alta de la provincia de Zaragoza, el Pico Moncayo de 2315 metros de altitud. Las previsiones no eran muy halagüeñas ya que teníamos una masa de aire polar sobre la península que había descargado nieve durante toda la semana, y para este fin de semana según los medios de comunicación las temperaturas iban a ser extremadamente bajas. Estas condiciones no frenaron las ganas de subirlo y nos juntamos para esta actividad seis miembros del Club. A las siete y media de la mañana estábamos en la puerta del Club, Enrique, Juan Ignacio, Miguél Ángel y Raúl; después de diez minutos de espera por si venía alguien más partimos por la A-68 e hicímos la primera parada en Pinseque para recoger a Jorge y la segunda parada fue en el cruce de la N-232 con la N-122 donde se nos unió Javier. Al poco llegamos a las faldas del Moncayo concretamente al Centro de Interpretación de la Naturaleza Agramonte donde nos detuvimos para colocar las cadenas en uno de los vehículos ya que la carretera parecía una pista de esquí. Llegamos al aparcamiento que hay inmediatamente antes del Santuario y rápidamente nos preparamos, dos de nosotros nos calzamos las tablas de esquiar y los demás subirían andando. Comenzamos el ascenso atravesando el bosque y comprobando que conforme ganábamos altura se reducía el manto de nieve, al acabar el bosque nos encontramos frente al circo y definitivamente se hacía muy difícil subir con las tablas, en este momento nos separamos en dos grupos el primero con cuatro miembros subiría por el circo conocido como “El Cucharón” y mientras Miguél Ángel y Raúl lo intentarían por la vía de la derecha ya que es la que parecía tener más nieve, al principio fue complicado y hasta hubo que portear los esquís en la mochila pero conforme cogieron altura mejoraba la cantidad y calidad de la nieve, desde esta vía se podía apreciar claramente la procesión de montañeros que subían a la cumbre por la vía normal. Mientras el otro grupo se afanaba en abrir huella por la empinada rampa, hasta que a uno de sus miembros le dio una gran “pájara” y le faltaron las fuerzas decidiendo no continuar y comenzar a bajar junto con otro compañero. Al final hicímos cumbre cuatro, dos de cada grupo, afortunadamente no soplaba mucho aire y pudimos comernos un bocata, bebernos un chocolate caliente y hacer las fotos de rigor, eso sí la temperatura al medio día era de – 6ºC aunque bastante mejor que el día anterior donde a la misma hora estaban a -12ºC y con bastante más viento. Bajamos todos de la cumbre andando por “El Cucharón” ya que era muy peligroso bajar esquiando dada la gran cantidad de piedras que había por cualquiera de las vías. Llegamos al Santuario y nos juntamos todos alrededor de la mesa y disfrutando de una suculenta comida.

Fotografías de:

Miguel-Ángel López
Raúl García