El Tozal de Guara es el monte más elevado de la sierra que le da el nombre, sus 2077 metros de altitud y su estratégica situación lo convierten en un mirador ideal hacia todas sus vertientes.
A la cima del Tozal podemos acceder por diferentes sitios, siendo cada una de estas posibilidades excursiones distintas en su paisaje, hay que tener en cuenta que a pesar de de ser una montaña que apenas supera los dos mil metros comparada con las cimas pirenaicas, no hay que menospreciar su esfuerzo con sus 1200 metros de desnivel que tenemos que superar.
Sin restar importancia al resto de las opciones, nos pareció más atractivo subir por su cara norte, paisaje más agreste que tiene cierto aire alpino. Nos presentamos en Nocito desde la pista que surge a la derecha en el antiguo túnel de Monrepos, con una previsión metereológica de más nubes que claros, en Nocito vamos en dirección al barranco de la Pillera (970 m.) por la pista que se dirige en dirección sur dejando a un lado el camping.
El coche lo dejamos donde el río y una señal de prohibida la circulación nos obligan a calzarnos las botas. Comenzamos a caminar cuando son las 9:30 h, cruzando el río ayudados por unas piedras colocadas a propósito en hilera sobre el cauce, este hecho de cruzar el río se repite a lo largo del barranco de la Pillera en siete ocasiones. Llegamos en poco menos de media hora al desvío donde tomamos el sendero indicado que nos lleva al Tozal de Guara.
Esta senda se interna en el bosque y sigue las antiguas trochas que se utilizaban para bajar los troncos de madera, en los primeros tramos discurre muy paralelo a un barranco ganando con rapidez el desnivel, llegamos a el collado de Chemelosas (1386 m.). Luego el sendero nos lleva por una bonita travesía horizontal con vistas hacia el Calcon que nada tienen que envidiar a los recorridos pirenaicos, dejándonos en el amplio collado de Petreñales (1558 m.). Este collado es un cruce de caminos desde donde también se puede acceder al Fragineto y Montidinera, nosotros seguimos con nuestra primera intención, más ahora que el cielo esta prácticamente despejado y tomamos la dirección que nos indica el cartel hacia el Tozal.
La senda pierde altura hasta llegar al llano de los Hongos en la cara sur del Tozal, aquí se junta con los otros itinerarios. Desde aquí ya se ve claramente la dirección que tenemos que tomar, y tras atravesar un pequeño tramo de bosque salimos a las estribaciones de la cresta, al principio plagada de erizones, la senda busca los pasos entre el terreno rocoso descompuesto, después de pasar por la parte superior del canal del Abadejo llegamos en pocos minutos a la cima del Tozal sobre las 13:30 h.
El descenso lo hacemos por el mismo camino, con tranquilidad y paciencia, ya que la pendiente de algunos tramos del camino castiga las rodillas, después de tres horas llegamos al coche a las 17:30 horas.