Una vez más, en recuerdo a nuestro compañero Luís Calvo,  fallecido en 2010, ascendimos el pico Moncayo. 

En esta ocasión sólo fuimos tres compañeros los que llevamos a cabo dicha actividad.

Jorge y Miguel Ángel se reunieron en Zaragoza a las 7h de la mañana y yo, Rubén, los esperaba a las 8,30h en la Fuente de Los Frailes. Una vez  todos juntos, dejamos un coche allí y nos dirigimos en furgoneta hasta el parking situado próximo al Santuario. Allí nos equipamos y comenzamos la ascensión a las 9h de la mañana.

El día salió frío y despejado y Moncayo estaba cubierto por un manto blanco desde el Santuario, lo cual nos obligó a ponernos los crampones. Pese a que la zona del bosque presentaba algunos tramos sin nieve, el uso de los crampones se hizo necesario.

Cuando llegamos a la base del Circo de San Miguel, buscamos una pala de nieve, apta para practicar la autodetención. Dicha práctica es recomendable llevarla a cabo de vez en cuando, para que en caso de caída, sepamos frenar. Cuando finalizamos esta labor, en la que ensayamos todo tipo de caídas, nos dirigimos hacia la cumbre por la pala conocida como el Cucharón. La nieve estaba helada, ideal para progresar con crampones, pero al mismo tiempo puede resultar peligrosa, pues en caso de caída, nos deslizaríamos a gran velocidad.

El ascenso por la pala se realizó de forma amena y sin complicaciones. A las 11,30h hicimos c

Una vez más, en recuerdo a nuestro compañero Luís Calvo,  fallecido en 2010, ascendimos el pico Moncayo. 

En esta ocasión sólo fuimos tres compañeros los que llevamos a cabo dicha actividad.

Jorge y Miguel Ángel se reunieron en Zaragoza a las 7h de la mañana y yo, Rubén, los esperaba a las 8,30h en la Fuente de Los Frailes. Una vez  todos juntos, dejamos un coche allí y nos dirigimos en furgoneta hasta el parking situado próximo al Santuario. Allí nos equipamos y comenzamos la ascensión a las 9h de la mañana.

El día salió frío y despejado y Moncayo estaba cubierto por un manto blanco desde el Santuario, lo cual nos obligó a ponernos los crampones. Pese a que la zona del bosque presentaba algunos tramos sin nieve, el uso de los crampones se hizo necesario.

Cuando llegamos a la base del Circo de San Miguel, buscamos una pala de nieve, apta para practicar la autodetención. Dicha práctica es recomendable llevarla a cabo de vez en cuando, para que en caso de caída, sepamos frenar. Cuando finalizamos esta labor, en la que ensayamos todo tipo de caídas, nos dirigimos hacia la cumbre por la pala conocida como el Cucharón. La nieve estaba helada, ideal para progresar con crampones, pero al mismo tiempo puede resultar peligrosa, pues en caso de caída, nos deslizaríamos a gran velocidad.

El ascenso por la pala se realizó de forma amena y sin complicaciones. A las 11,30h hicimos cumbre, hacía mucho frío y soplaba el viento.  Tras Visitar el Belén  que montan cada año en plena cumbre y  hacer la foto de grupo, nos tomamos un descanso en uno de los vivac. Allí coincidimos con otros montañeros y pudimos disfrutar de un chocolate caliente preparado por Miguel Ángel.

Una vez repusimos fuerzas, nos dirigimos al Collado de Bellido, para realizar la travesía de las Cinco Cumbres (San Miguel, Cerro San Juan, Morca, Lobera y Peña negra).

A las 13,30h llegamos al Collado de Bellido, donde aprovechamos para descansar y comer antes de volver al Santuario. La vuelta queríamos hacerla por el sendero del Collado de Bellido, para poder ver los tres circos glaciares (Morca, San Gaudioso y San Miguel). La nieve caída nos impidió dar con dicho sendero y tuvimos que descender por el bosque hasta una pista que veíamos desde el mismo collado. Dicha pista pasaba por el sur del Cabezo de La Mata, por lo que la pudimos identificar como la pista que sale desde la Fuente de Los Frailes  hacia el Collado de Bellido. Fue entonces cuando nos acordamos que casualmente habíamos dejado un coche allí aparcado. Lo cual nos ahorró una buena caminata hasta el Santuario.

Para finalizar el día nos tomamos un tentempié en el restaurante Agramonte, mientras planeábamos futuras aventuras.

umbre, hacía mucho frío y soplaba el viento.  Tras Visitar el Belén  que montan cada año en plena cumbre y  hacer la foto de grupo, nos tomamos un descanso en uno de los vivac. Allí coincidimos con otros montañeros y pudimos disfrutar de un chocolate caliente preparado por Miguel Ángel.

Una vez repusimos fuerzas, nos dirigimos al Collado de Bellido, para realizar la travesía de las Cinco Cumbres (San Miguel, Cerro San Juan, Morca, Lobera y Peña negra).

A las 13,30h llegamos al Collado de Bellido, donde aprovechamos para descansar y comer antes de volver al Santuario. La vuelta queríamos hacerla por el sendero del Collado de Bellido, para poder ver los tres circos glaciares (Morca, San Gaudioso y San Miguel). La nieve caída nos impidió dar con dicho sendero y tuvimos que descender por el bosque hasta una pista que veíamos desde el mismo collado. Dicha pista pasaba por el sur del Cabezo de La Mata, por lo que la pudimos identificar como la pista que sale desde la Fuente de Los Frailes  hacia el Collado de Bellido. Fue entonces cuando nos acordamos que casualmente habíamos dejado un coche allí aparcado. Lo cual nos ahorró una buena caminata hasta el Santuario.

Para finalizar el día nos tomamos un tentempié en el restaurante Agramonte, mientras planeábamos futuras aventuras.